Leyenda sobre la fundación del Santuario de la Virgen del Cébranu

Escrito el 02/11/2020
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Caso muy común en el acervo legendario asturiano. En este tipo de relatos la virgen participa en la elección del lugar de su santuario, obstaculizando su construcción con el traslado mágico de materiales durante la noche.

Otro de los ejemplos característicos es el de la Virgen del Viso, en la villa de Salas, que escogió para su templo uno de los lugares más elevados del alfoz pese a que inicialmente los vecinos pensaban levantarlo más cerca del pueblo.

La Virgen del Cébranu es la patrona del concejo de Teverga. Su fiesta se celebra cada 15 de agosto en su santuario ubicado en el pueblo de Carrea.

Ese día algunos peregrinos se acercan al templo con los pies descalzos para así conseguir los favores de la virgen. Incluso hay quien rodea la capilla de rodillas.

Desde siempre el santuario ha sido cita obligada para todos los que sufren dolores de cabeza atraídos por las propiedades de un caldero prodigioso que, según la tradición, quita el dolor a los que se lo ponen en la cabeza unos minutos.

Es una viejísima vasija de metal de forma troncocónica con algunos adornos geométricos.

Desde el siglo X tenemos noticia de la existencia de este santuario, pero su ubicación definitiva está rodeada por la leyenda. Según ésta los vecinos del pueblo de Berrueño deseaban que el santuario se ubicase en su parroquia, concretamente en un lugar conocido como La Cruz.

Con tal motivo una noche robaron las piedras que estaban en Carrea dispuestas para la construcción y las llevaron a su pedanía. Lo milagroso es que tantas veces como lo intentaron otras tantas aparecieron las piedras en el mismo lugar donde se yergue hoy el santuario.