Arte e Historia en Asturias

Escrito el 18/10/2020
EuroWeb Media, SL

Conocer Asturias es conocer su arte y su historia. La evolución en el tiempo ha configurado un presente rico en matices y contrastes que los diferentes pobladores han legado para disfrute de futuras generaciones.

El periplo comienza recordando nuestro pasado con las huellas dejadas por los dinosaurios, hoy presentes con todo lujo en el Museo del Jurásico de Asturias MUJA (Colunga); y continúa con las cuevas de Tito Bustillo, El Pindal, Candamo (declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) o el Buxu, donde los hombres del Paleolítico dejaron muestras significativas de pinturas y grabados parietales.

Avanzando en la historia, del Neolítico podemos admirar restos como el dolmen de Santa Cruz o el ídolo de Peña Tú. El Museo Arqueológico de Asturias (Oviedo) es visita obligada para conocer, a través de piezas de esta época, los primeros asentamientos en la región, determinados por incipientes explotaciones mineras.

Toda esta riqueza rupestre se muestra en el Parque de la Prehistoria de Teverga.

Parte de la historia de Asturias aún está bajo tierra.

El trabajo constante de arqueólogos e instituciones ha hecho aflorar ante nuestros ojos magníficos exponentes de la cultura castreña, poblados en los que los astures y romanos pusieron a prueba su convivencia.

Ejemplos destacados son los castros de Coaña, Mohías, Chao Samartín o San Chuís.

El paso de los romanos por estas tierras dejó muchas y significativas huellas, como las termas de Campo Valdés o la Villa Romana de Veranes, en Gijón,

El reino de Asturias como tal data del siglo VIII, época en la que la resistencia al poder musulmán establecido en la Península, conforma una sociedad diferente, muestra de lo cual nos quedan los más imponentes vestigios del arte prerrománico, cuyo conjunto ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Santa María del Naranco, San Salvador de Valdediós, San Julián de los Prados, son algunos de los monumentos más destacados.

El Románico deja en el Principado construcciones de gran belleza e interés, como las iglesias de San Juan de Amandi o San Esteban de Aramil; colegiatas y monasterios, como Santa María de la Oliva, San Antolín de Bedón, o San Pedro de Teverga.

La Catedral de San Salvador (Oviedo) es la máxima expresión de Gótico en Asturias, que además cuenta con otras destacadas muestras como Santa María del Conceyu en Llanes o la casa de los Valdecarzana en Avilés.

Asturias no está exenta de ejemplos de un Renacimiento tardío en monumentos como el antiguo Hospicio de Oviedo (actual Hotel de la Reconquista). El Barroco está presente en el palacio de Velarde o en la Iglesia de San Isidro en Oviedo, en el de Revillagigedo en Gijón, en el claustro del monasterio de Cornellana o en el retablo de la colegiata de Pravia, considerado una obra maestra de este estilo.

Muestras del arte contemporáneo son las casonas de indianos, como Quinta Guadalupe (Archivo deIndianos), el palacio de Sotiello, en Piloña, Villa Rosario, en Ribadesella, o el palacio de Peñalba, en Figueras.

El itinerario cultural y artístico se detiene, que no finaliza, en las obras que el desarrollo industrial dejó en el patrimonio de algunas explotaciones fabriles del s. XIX y que también son muestra de la cultura del pasado más reciente.

Algunos ejemplos son el pozo San Luis, la vieja factoría de Duro y Cía. en Langreo, el poblado de Bustiello en Mieres y la Fábrica de Armas de Trubia.

Del siglo XX encontramos muestras del arte más vanguardista, como la obra de Vaquero Palacios y Vaquero Turcios en la central hidráulica de Grandas de Salime; y ya en el XXI, destacan, por ejemplo, los Cubos de la Memoria, obra de Ibarrola en Llanes.