Dulceros con nombre propio

Escrito el 08/10/2020
EuroWeb Media, SL

Para las creaciones típicas de la Semana Santa podríamos decir que “cada maestrillo tiene su librillo”, y en Asturias podemos presumir de maestros chocolateros y pasteleros —verdaderos dulceros con nombre propio—, no solo de reconocido prestigio y contrastada trayectoria, sino de desbordante creatividad y gran dominio técnico, y siempre, siempre con un toque de asturianía en sus obras, que además de elaborar los mejores Huevos de Pascua de autor, también nos cautivan con otras “dulzallas”. Ahí tenemos por ejemplo a un Tino Helguera y sus bombones de cabrales, a su hijo Sergio, que ha sido Mejor Joven Pastelero en 2010, al siempre sorprendente Miguel Sierra con sus ‘kit’ inigualables llenos de sabores asturianos o sus futuristas probetas, Pablo Iglesias con sus dulces para diabéticos, etc.

Son ya un clásico como Camilo de Blas, Rialto, Ovetus, La Mallorquina, Jarama, etc. en Oviedo/Uviéu; La Casa del Chocolate, Balbona o Pomme Sucré, en Gijón/Xixón, o la dinastía de los Vidal, en Avilés.

Tanto en las villas costeras como en el interior el mapa de las “llambionadas” en Asturias es amplio: el tocinillo en Grau/Grado, los carajitos del profesor en Salas, la venera en Navia, las Letizias en Ribadesella/Ribeseya, los Cubos de la Memoria en Llanes, etc.

Éstos son algunas estrellas del firmamento chocolatero y pastelero de Asturias.