Los vaqueiros de alzada

Escrito el 30/09/2020
EuroWeb Media, SL


Los vaqueiros de alzada son un grupo humano minoritario, asentado principalmente en el Occidente de Asturias. Su actividad primordial es la cría de ganado bovino y se caracterizan por la itinerancia, pasando los inviernos en las aldeas del valle y los veranos en las brañas o pastos altos.

Los vaqueiros han sido rodeados de multitud de leyendas sobre su origen. Se les ha vinculado con los descendientes de esclavos romanos fugitivos y con los astures cobardes, que no secundaron a don Pelayo en la Reconquista.

A lo largo de la historia, como personajes adánicos, se les han atribuido los pecados originales de la comunidad no vaqueira.

Se les atribuyó ascendencia musulmana, al ver en ellos a los esclavos moros que se sublevaron contra don Aurelio, o a los prisioneros normandos apresados por don Ramiro.

En los años cincuenta Ramón Menéndez Pidal alumbró otra teoría acerca del origen de los vaqueiros.

Basándose en un estudio filológico vinculó a estos con los habitantes de la zona sur de Italia que se establecerían en algunas zonas de Asturias en sucesivas oleadas migratorias.

Costumbres y usos

La identificación entre vaca y vaqueiro es tan grande que seres humanos y animales son calificados con las mismas palabras para definir sus virtudes y defectos.

Las ubres y los pechos son consideradas en ambas especies como símbolo y garantía del bienestar no solo individual sino grupal.

A la hora del matrimonio el vaqueiro busca antes la mujer sana y buena para trabajar que a la hermosa y vaga.

La frecuencia de estos comportamientos, como el resto de los que les diferencian de los aldeanos se van atemperando con la sedentarización pero aún así continúan formando parte de sus señas de identidad. Lo mismo que los juegos infantiles que escenifican los diferentes episodios de la trata y la cría vacuna. El consumo de la carne de las vacas de la casa es considerado tabú para muchos vaqueiros.

Habitat

La palabra braña procede del vocablo romano verania, que se refiere a los lugares de pasto estival. Es el hábitat natural del vaqueiro, el lugar al que se alza con su ganado tras pasar el invierno en las aldeas bajas.

Su doble domicilio les permitía no empadronarse en uno de ellos con lo que se libraban de las levas forzosas del ejército, con el consiguiente fastidio de los aldeanos que si tenían que cumplir con las exigencias del poder.

Jovellanos, con entusiasmo ilustrado, los describe como el pueblo más libre de la tierra. No porque no estén como los demás sujetos a las leyes generales del país, sino porque su pobreza les exime de las civiles, y su inocencia de las criminales.