El prerrománico asturiano en la lista del patrimonio mundial

Escrito el 19/09/2020
EuroWeb Media, SL


El conocimiento histórico artístico del Reino de Asturias (722-910) ha experimentado un crecimiento cualitativo en los últimos 30 años.

Nuevos avances en el campo de la historiografía, en la Historia del Arte y en la investigación arqueológica, así como el enriquecimiento material del legado arquitectónico, constituyen una contribución muy profunda y multidisciplinar a la realidad artística del Arte Prerrománico Asturiano.

Estos hechos abren atractivos y esperanzadores avances en el conocimiento de la realidad artística de la Monarquía Asturiana.

La gran variedad de la arquitectura asturiana, de las muestras escultóricas y de decoración pictórica, así como su excelsa y prestigiosa orfebrería, encuentran enriquecedores vínculos con creaciones artísticas del pasado europeo y oriental.

Las referencias a ese pasado permiten encontrar las raíces del mundo de la Antigüedad Tardía, del legado de la cultura clásica y del ámbito bizantino.

El Arte Asturiano inicia el proceso de innovación en su producción artística caracterizándose tanto por su independencia frente al arte visigodo, como por su coherencia en la elaboración progresiva de unos criterios estético-arquitectónicos enraizados en el legado de la tradición clásica.

Esta concepción artística hace posible el afloramiento de las líneas fundamentales de los nuevos valores estéticos característicos del arte altomedieval asturiano, y que convencionalmente conocemos por Prerrománico Asturiano.

Se conforma, por tanto, un nuevo prototipo de iglesia basilical que incide, de forma directa, en la distribución del espacio eclesial; también en su arquitectura y en sus formas constructivas y en la singularidad de sus espacios innovadoramente abovedados.

Todo ello conlleva un espléndido auge de la actividad de los talleres arquitectónicos, escultóricos y pictóricos altomedievales, muy activos en los años centrales del auge de la Monarquía Asturiana (791- 893), y cuya influencia irá extendiéndose hacia las regiones periféricas.

El prerrománico asturiano en la lista del patrimonio mundial

El 6 de diciembre de 1985 la UNESCO incluyó una selección de monumentos prerrománicos asturianos en la Lista del Patrimonio Mundial.

Se destacó en aquel momento el valor universal excepcional del que fue definido como el más completo y homogéneo conjunto de arquitectura altomedieval de todo el Occidente europeo.

Se valoró especialmente el hecho de que estos bienes no tengan parangón en lo que respecta al grado y calidad de la conservación de su estado originario.

El conjunto de edificios que integran el Arte Prerrománico Asturiano está formado por 15 construcciones representadas por doce templos y tres construcciones no cultuales.

La nómina de templos incluye San Julián de Los Prados o Santullano de Oviedo (791-842), San Miguel de Lillo (842-850), Santa Cristina de Lena (posterior a 848), Santo Adriano de Tuñón (consagrada en 891), San Salvador de Valdediós (consagrada en 893), San Salvador de Priesca (consagrada en 921), San Pedro de Nora (siglo IX), Santa María de Bendones (siglo IX), Santiago de Gobiendes (siglo IX), Santa María de Arbazal (siglos VIII-X), San Andrés de Bedriñana (posterior a 893) y la Cámara Santa de San Salvador de Oviedo (siglo IX).

Las construcciones no dedicadas al culto están representadas por Santa María de Naranco (dedicación del altar en 848), La Torre Vieja de San Salvador de Oviedo (siglo IX) y la Foncalada (siglo IX).

Los edificios inscritos en 1985 en la Lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO fueron Santa María de Naranco, San Miguel de Lillo y Santa Cristina de Lena, ampliándose en 1998 a otros tres monumentos: Santullano, la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo y la Foncalada.