Romances amorosos

Escrito el 19/11/2020
EuroWeb Media, SL

Con estos cantares se rondaba a la amada, o ésta se quejaba de las críticas del resto de la sociedad con respecto a su relación.

Los romances piden matrimonio, noviazgo, perdón, comprensión etc.

El amor, como sentimiento anticonvencional por definición, disuelve todas las trabas y se expresa con palabras sencillas que tienen la belleza de las flores silvestres.

Eres la flor más galana
de toda la serranía,
diera yo mi corazón
porque esa flor fuera mía.
El día que tu naciste
buena pena tendría el sol,
al ver que otro sol salía
con mucho más resplandor.
Tengo celos de tus rizos
porque te rozan la cara,
y se ponen por el medio
cuando yo voy a besarla.
Ayer tarde fui al campo
cinco claveles cogí,
cinco sentidos que tengo
los puse todos en ti.
Quisiera que me dijeras
dentro de muy poco tiempo,
que lugar es el que ocupa
mi corazón en tu pecho.
El día que tu naciste
nacieron tres cosas buenas,
nació el sol, nació la luna
y nacieron las estrellas.
Cada vez que miro el sitio
donde acostumbraba hablarte,
los ojos se me enternecen
y el corazón se me parte.
Un día que fui a Orán
me cautivaron los moros,
y un día que fui a tu casa
cautiváronme tus ojos.
Si supiera que peinabas
para mi la cabellera,
yo te diera peines de oro
y una cintita de seda.
Tus amores y los míos
tienen una tela urdida,
estos amantes del alma
¿cuándo la verán tejida?
Si te quise siendo libre
también te quiero soldado,
y no es mucho que yo quiera
lo que el rey no ha despreciado.
Pensamientos tengo muchos,
más de un millón cada día,
pero no tengo ninguno
de olvidar a quien quería.
-Dices que me quieres mucho
¿con qué te lo pagaré?
-Con quererte yo otro tanto
y nada te deberé.
Unos ojos negros vi
en una cara morena,
la vida me ha de costar
si no me caso con ella.
Por ti, morena graciosa
pasé yo la mar salada,
pasela en el mes de enero
cuando llovía y nevaba.
Dicen que tus manos pican,
para mi son amorosas,
también pican los rosales
y de ellos salen las rosas.
-Corazón aleonado
dime, ¿quién te aleonó?
-Los ojos de una morena
que por mi calle pasó.
Cada vez que voy al puerto
y paso por la espesura,
al ver la nieve tan blanca
me acuerdo de tu blancura.
Cuantos hay que te dirán:
serrana, por ti me muero,
y yo no te digo nada
y soy el que más te quiero.
Tuya soy galán del alma,
tuya soy hasta la muerte,
aunque tus padres no quieran
nos uniremos pa siempre.
Galán, al ir a mi casa,
vete por lo retirado,
que tengo yo una vecina
que con todo tien cuidado.
Si contigo me mandaran
ir a vivir a una peña,
para mi no habría invierno,
siempre sería primavera.
A la puerta de la iglesia
me preguntan si te quiero,
vaya una pregunta necia,
sabiendo que por ti muero.
Aunque pase y no te hable,
no te dejo de querer,
ámote secretamente
y sin dártelo a entender.
Por la mañana eres rosa,
al medio día clavel,
por la noche clavelina,
lucero al amanecer.
El día que tu me quieras
lo mismo que yo te quiero,
dímelo poquito a poco,
porque deprisa, me muero.
Entra galán y no temas
la claridad de la luna
que el ala de mi tejado
hace sombra y disimula.
Estuve en el purgatorio
y he visto todas las penas
me han dicho que por querer
ningún alma se condena.
Madre mía, quien tuviera
una sala bien tillada,
para alojar los amores
que me pidieran posada.
Me preguntan si te quiero,
y les digo que ni verte,
te quiero más que a mi vida
y así se engaña a la gente.
Entre dos enamorados
que se encuentran por la calle,
se dicen adiós, adiós,
sin que lo conozca nadie.
Dicen que mi amor es feo
y picado de viruelas,
a mi me parece un sol
coronadito de estrellas.
El día que tu naciste
nacieron todas las flores,
y en la pila del bautismo
cantaban los ruiseñores.
¿Te acuerdas cuando pusiste
tu cara junto a la mía,
y llorando me dijiste
que nunca me olvidarías?
Cada vez que paso y miro
y a la ventana no estás,
voy acortando los pasos
por ver si te asomarás.