Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa


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La Ría de Villaviciosa, la Ría de La Villa, un espléndido ecosistema de marisma declarado Reserva Natural Parcial (Decreto 61/95, de 27 de abril, del Gobierno del Principado de Asturias) que pasa por ser la segunda zona del Principado de invernada y descanso migratorio de las poblaciones europeas de aves acuáticas, se adentra en el mar dejando a su orilla derecha la preciosa playa de Rodiles, y a su izquierda, El Puntal.

«La originalidad, riqueza y calidad de su vegetación marismeña, con una flora altamente exclusiva, y su capacidad de acogida de aves limícolas migrantes e invernantes otorgan un valor único a la ría de La Villa, zona húmeda de importancia nacional según ambas variables [...] Son igualmente notables sus comunidades de invertebrados, de las cuales se nutre la mayoría de aves residentes» (Luis Mario Arce).

Situada al este del Cabo Peñas, está constituida por 8 km de valle fluvial que partiendo del Puente de Güetes desemboca al oeste de la playa de Rodiles, una de las más bonitas y en mejor estado de conservación del Principado de Asturias, con 350.000 metros cuadrados de superficie en bajamar. La Ría, de planta triangular, tiene anchuras máximas de un kilómetro en las ensenadas laterales de Misiegu, Espinal y Deñabia; a la entrada, en Rodiles, posee una barra arenosa con un sistema de playa-duna, y en Misiegu un espacioso bancal arenoso bordeado por un canal secundario.

La Ría es un valle constituido por la erosión fluvial e inundado al final de la última glaciación por el ascenso del nivel del mar. Durante la pleamar el anegamiento del intermareal es total salvo la isla de El Borizal y determinadas terrazas fangosas de la cola; en bajamar, únicamente queda cubierto el canal fluvial.

La cuenca hidrográfica que «nutre» el estuario drena 172 kilómetros cuadrados de superficie y recibe las aguas de varios ríos y arroyos propiamente costeros, esto es, de corto recorrido y poco caudal. Los más relevantes son el Valdediós, el Valdebárcena, el Viacaba y el Profundu.

Dentro de la ría se distinguen cuatro unidades morfológicas: la cabecera, de canal angosto y meandriforme; las extensas llanuras fangosas dispuestas a ambos lados del canal; la bahía de Misiegu, y la desembocadura, encauzada por escolleras y cerrada por la amplia barra arenosa de Rodiles.

Entre las especies faunísticas destacan por su importancia las aves migratorias e invernantes, de las que pueden observarse casi 150 especies. El grupo mejor representado es el de las limícolas, todas ellas aves zancudas de largas patas. Zarapitos, agachadizas, correlimos, archibeles, agujas, etc., que se nutren de los numerosos organismos animales existentes en las llanuras de fango que quedan al descubierto en las bajamares. El vuelvepiedras, el ostrero, el andarríos son aves limícolas de sustratos rocosos, más frecuentes en la desembocadura de la ría.

En las playas de Rodiles y Misiegu se observan charranes, gaviotas, colimbos y otras aves marinas que arriban a la costa durante el invierno y penetran en la ría por el canal del Puntal. No hay que olvidar los «porreos», terrenos ganados a la marisma, con abundantes charcas y canales de drenaje donde abundan las anátidas de varias especies, las avefrías y los chorlitos, junto con una gran variedad de pequeñas aves de cañaverales.

También viven aquí garzas, garcillas y garcetas que hacen incursiones río arriba. Los cormoranes grandes suelen verse por toda la cuenca pescando o extendiendo sus alas al sol.

Los peces son el segundo orden más numeroso de vertebrados. Muiles, sargos o chopas, doradas, lubinas, soyas, anguilas y angulas son algunas de las especies de interés deportivo que podemos encontrar.

Entre los anfibios, representados por cinco especies de ranas y dos tritones, cabe citar a la bella ranita de «San Antón» y a la rana perezi, dos de las especies que se incluyen en el catálogo regional de vertebrados amenazados.

Además de esta fauna «mayor», los fondos de fango y limo mantienen una notable variedad de invertebrados, algunos de interés económico tanto para el consumo humano, como ocurre con las almejas y berberechos, o para cebo de pesca deportiva, como es el caso de la popular «xagorra» (Nereis diversicolor y Eulalia viridis) y el «xorrón» (Arenícola marina).

La dinámica mareal hace que el estuario goce de una flora singular. Por su valor ecológico se podrían destacar las praderas de Zostera noltii y Zostera marina, «en los suelos de fango más inundables, entre La Espuncia y Misiegu la primera, y en charcos de marea en el reborde de la dársena del Club Náutico Albatros la otra» (L. M. Arce) y de Spartina marítima, así como los arbustos de Suaeda vera «en suelos arenosos sólo alcanzados por las pleamares vivas equinocciales y muy bien drenados, entre La Enciena y Misiegu». (L. M. Arce). Además hay una vegetación propia de la marisma que se puede ver en los húmedos prados que rodean la cuenca de la ría, con abundantes juncos, carrizos y lirios, y muchos de ellos con una «cárcova» (dique) limitada por una barrera de «tamaricos» (Tamarix gallica).

A su valor natural intrínseco, la Ría, que «es la expresión por antonomasia del contacto entre la tierra y el mar y, por ello, se convierte en el centro del marco geográfico comarcal» (Manuel Maurín y Amalia Maceda), sumó en tiempos pretéritos el valor que le otorgaba su condición de importante lugar de tráfico marítimo, pesquero y comercial. «Esta zona húmeda ha tenido [...] un protagonismo esencial en la organización del poblamiento de la villa y su concejo, ya desde los primeros asentamientos en el Asturiense (7340-4000 a.C.), así como en su actividad comercial, desarrollada entre el siglo XVI y los años treinta del actual a través de la navegación de cabotaje. La convivencia entre el hombre y la ría no plantea fricciones hasta los años sesenta del pasado siglo, cuando se emprenden la subasta y el relleno de las llanuras mareales dentro de la desamortización general de Madoz —las marismas eran consideradas meros focos de insalubridad y la expansión de la villa apremiaba a ganar "terreno útil"—, de cuya ejecución son frutos los actuales "porreos" que bordean el cauce. Posteriormente, en las décadas de 1870 y 1880, se gestan unas obras de canalización ideadas para solventar los problemas de navegabilidad que planteaba la colmatación del estuario, adjudicadas con demora, en 1892, y llevadas a cabo a lo largo de casi cuatro décadas con continuas y prolongadas interrupciones, fruto de las cuales sólo se consumó una mínima parte del proyecto: se acanaló la desembocadura (La Canal) y se construyó una dársena en El Puntal. La industrialización de principios de siglo, que impulsó la economía local, trajo, a la larga, serios problemas de contaminación por vertidos que, junto con episodios de caza abusiva, crearon una situación crítica a principios de los años setenta, actualmente superada en virtud de obras de saneamiento y medidas proteccionistas, si bien la primera problemática persiste en términos significativos». La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA) nacía en verano de 1983 persiguiendo, entre sus objetivos fundamentales, la regeneración de la Ría de Villaviciosa como espacio natural, puesto contra las cuerdas por el aumento de los vertidos urbanos e industriales a consecuencia del desarrollo del concejo en los sesenta y setenta. La labor de Cubera, en este caso, sigue siendo vigilante. En el año 90 seguía con atención el proyecto de saneamiento global de la cuenca de la Ría, que incluía la instalación de una depuradora y de un emisario submarino. Diez años más tarde todavía mantienen su beligerancia ante los diferentes conflictos de competencias entre las Administraciones que, en su opinión, «mantienen bajo mínimos de actividad una milmillonaria inversión» y siguen reclamando de los responsables políticos la solución definitiva.

La gestión de la Reserva Natural de la Ría de Villaviciosa corresponde en estos momentos a la Consejería de Medio Ambiente, que es la encargada de nombrar un Conservador, funcionario del Principado de Asturias, que, con dependencia del órgano competente en la materia, «ejerce las funciones de dirección y supervisión de las actuaciones que se desarrollen, y en particular: a) coordinar y, en su caso, realizar las actividades necesarias para la ejecución de los planes rectores y los programas anuales; b) hacer el seguimiento de las actividades desarrolladas en la Reserva por los órganos de la Comunidad Autónoma; c) elaborar los programas de Gestión Anual, informando de los mismos a la Consejería, y d) elaborar la memoria anual de actividades y resultados» (Boletín Oficial del Principado de Asturias, 4-XI-1998).

La Ría cuenta con un Centro de Interpretación (carretera de El Puntal, Villaviciosa).

(Fuentes: Luis Mario Arce, La ría de Villaviciosa. Guía de la naturaleza —imprescindible para el conocimiento de este espacio natural—, 1996, y Guía de los Espacios Naturales de Asturias, 1997, obras ambas editadas por TREA, Gijón.)

I PLAN RECTOR DE USO Y GESTIÓN DE LA RESERVA NATURAL PARCIAL DE LA RÍA DE VILLAVICIOSA

Fue aprobado por el Gobierno del Principado de Asturias a través del Decreto 61/98, de 22 de octubre.

A continuación se ofrece un extracto del documento.

Introducción

La declaración de la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa, con una superficie de 1.085 hectáreas, por el Decreto 61/95, de 27 de abril, da vida a uno de los espacios naturales protegidos previstos en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (Decreto 38/94 de 19 de mayo).

La ría de Villaviciosa, incluida en su totalidad en el concejo de Villaviciosa, es un estuario de gran valor ambiental y constituye el enclave más importante desde el punto de vista biogeográfico de toda la costa asturiana. Las características de la vegetación son únicas entre las rías asturianas, destacando la presencia de importantes extensiones de comunidades vegetales halófilas, algunas de las cuales son consideradas como hábitats prioritarios por la directiva 92/43/CEE, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres.

El interés faunístico es muy alto, constituyendo la segunda zona asturiana en importancia para la invernada, y paso migratorio de las poblaciones de aves acuáticas. La presencia de algunas especies nidificantes y las comunidades de invertebrados marinos son también valores de importancia de la ría.

En el artículo 7 del mencionado Decreto 61/95, de 27 de abril, se prevé el establecimiento de Planes Rectores de Uso y Gestión para la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa de una vigencia de 4 años, que contendrán los elementos suficientes para asegurar los objetivos previstos en la declaración. Con este documento se pretende cumplir con la citada exigencia.

Objetivos y directrices de gestión

Objetivos generales de la Reserva Natural Parcial

a) Conservar los recursos geológicos, biológicos e histórico-culturales existentes en el ámbito de la Reserva y garantizar la adecuada calidad del agua de la ría y la mejora de los valores paisajísticos en el entorno de la misma.

b) Preservar los procesos biológicos fundamentales, con especial atención a los ciclos nutrientes de los ecosistemas estuarinos y a los fenómenos migratorios de las poblaciones de aves acuáticas.

c) Contribuir a la conservación de las especies amenazadas de flora y fauna existentes en el ámbito de la Reserva y a la preservación de los ecosistemas amenazados, con especial atención a los sistemas dunares y las comunidades halófilas.

d) Promover la implantación, mejora y ordenación de las actividades productivas que resulten compatibles con los objetivos de conservación establecidos y que permitan el desarrollo socioeconómico de la población asentada en la Reserva y su entorno.

e) Fomentar en el ámbito de la Reserva las actividades de interés educativo, cultural y recreativo, facilitando el desarrollo de las infraestructuras y los programas de actuación que se consideren adecuados para ello.

f) Promover en el ámbito de la Reserva el desarrollo de programas de investigación científica y aplicada, con especial atención, en una primera fase, al inventario completo y actualizado de los recursos geológicos y biológicos y al análisis de su estado actual.

g) Facilitar la utilización pública en el ámbito de la Reserva y el uso y disfrute de los recursos que ofrece, con especial atención a los habitantes de la misma y su entorno, y en la medida en que se permita el cumplimiento de los anteriores objetivos.

Directrices generales de gestión

De acuerdo con los objetivos generales de la Reserva y para la consecución de los mismos:

1.—Evitar la sobrexplotación de recursos naturales, con especial atención a los bancos de moluscos, mediante el establecimiento de un sistema de control y seguimiento de los mismos.

2.—Controlar todas las actividades humanas con incidencia sobre el medio físico y el medio biótico existentes en el ámbito de la Reserva, mediante el establecimiento de controles y limitaciones geográficas o temporales, evitando en todo caso el perjuicio injustificado de los habitantes del entorno de la Reserva.

3.—Velar por el mantenimiento de la calidad del agua y del caudal apropiado.

4.—Eliminar gradualmente las especies exóticas existentes en el ámbito de la Reserva y evitar la introducción y propagación de otras especies alóctonas.

5.—Restaurar las áreas afectadas por actividades humanas de forma que se incremente el valor natural de las mismas y mejoren las condiciones ecológicas y paisajísticas de toda la Reserva.

6.—Incrementar la superficie de terrenos de propiedad pública mediante la adquisición de terrenos que reúnan algunas de las siguientes condiciones:

—Que posean valores naturales importantes.

—Que afecten a zonas susceptibles de recuperación o restauración.

—Que sean colindantes a otros terrenos de propiedad pública o incluidos en el dominio público marítimo terrestre.

7.—Favorecer y ayudar a la puesta en marcha de todo tipo de iniciativas compatibles con los objetivos de conservación y que promuevan el desarrollo socioeconómico de la zona, prestando especial atención a los procedentes de organismos, colectivos o particulares, del ámbito de la Reserva.

8.—Favorecer la investigación propia y la promovida por entidades u organismos ajenos facilitando los medios para su desarrollo y coordinando las diferentes líneas de trabajo.

9.—Tender al establecimiento a medio plazo de una base de datos dinámica sobre los recursos naturales de la Reserva.

10.—Desarrollar unos programas de interpretación y conocimiento del medio natural de la Reserva que resulten atractivos y que puedan ser llevados a la práctica de forma efectiva.

11.—Disponer de un Centro de Interpretación adecuado y práctico, provisto de una exposición permanente y medios para el desarrollo de todo tipo de actividades relacionadas con la educación medioambiental y favorecer la implicación en la gestión del mismo de otros organismos o colectivos interesados del propio ámbito de la Reserva.

Límites de la Reserva

El límite de la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa queda definido en la margen izquierda por la carretera AS-256 que comunica la localidad de Villaviciosa con el puerto de El Puntal y desde aquí sigue por la línea de máximas pleamares hasta la Punta de la Mesnada. Por la margen derecha la Reserva queda limitada por la carretera N-632 desde la localidad de Villaviciosa hasta el pueblo de Villaverde, y a partir de este punto, por la carretera de Sebrayu hasta la primera casa de la localidad, desde la que continúa por el camino que atraviesa el río del Sordu o de Sebrayu, empalmando por el correspondiente límite de fincas con la carretera N-632 en el punto kilométrico 33,3 y siguiendo por ésta hasta el cruce con la carretera VV-6 que da acceso a Rodiles. El límite continúa por esta última carretera, desviándose por el camino que accede al barrio de Espina y desde este barrio, por el camino más cercano existente al este de la marisma de la ensenada de la Encienona hasta enlazar con la carretera VV-6, con la finalidad de incluir la ensenada de la citada marisma. Desde el entronque anterior con la VV-5 continúa por ésta en dirección a la playa de Rodiles. Finalmente, el límite se separa de la carretera para incluir la totalidad del Área Arqueológica de Rodiles y continúa con una línea recta hasta la Punta de Rodiles. En su borde suroeste el límite de la Reserva discurre por la línea que delimita el suelo urbano de Villaviciosa entre sus puntos de cruce con la carretera N-632 y la carretera AS-256 de Villaviciosa a El Puntal, y en su borde norte el límite es la línea imaginaria que une las puntas de Rodiles y La Mesnada.

Se establece una Zona Periférica de Protección alrededor de la Reserva, en la que se aplicarán medidas de apoyo de las actuaciones que mejoren los valores paisajísticos y naturales del entorno de la Reserva. Por motivos prácticos, los límites de la Zona Periférica de Protección de la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa coinciden con los límites del ámbito del Plan Especial de Protección Paisajística y Saneamiento de la Ría de Villaviciosa.

Zonificación de la Reserva

Se ha dividido el ámbito territorial de la Reserva en 4 tipos de zonas:

Zonas de uso restringido

Son zonas de alto valor ecológico cuya finalidad principal es la conservación y en las que existen importantes limitaciones para el desarrollo de la mayor parte de las actividades y actuaciones.

Tiene esta catalogación una parte de la ensenada de Misiegu que comprende la mancha de vegetación halófila del Bornizal y los cordones dunares incipientes que la bordean por su parte norte y por su parte oeste.

En esta zona prima la finalidad de conservación, por lo que sus usos preferentes a los que se destinará son los siguientes:

—Conservación de recursos naturales.

—Desarrollo de proyectos de investigación.

Zonas de uso moderado

Son zonas que mantienen un elevado valor y en las que la finalidad de conservación prima frente a otros objetivos, aunque en ellas se permite el desarrollo de algunas actividades y actuaciones compatibles: actividades agrícolas y ganaderas tradicionales, restauración de vegetación autóctona, pesca marítima de recreo desde costa, marisqueo a pie, recuperación de bancos naturales de moluscos, recogida de cebo, cultivos marinos de moluscos con determinadas condiciones, actividades y deportes náuticos con determinadas condiciones, programas de educación ambiental e interpretación de la naturaleza, y actividades de uso y disfrute de los visitantes con determinadas condiciones.

Tienen esta catalogación todos los terrenos que quedan cubiertos por el agua durante las máximas pleamares a excepción de las zonas específicamente incluidas en otras categorías, la parte externa canalizada de la ría y la dársena de El Puntal. Además, se consideran también incluidos en esta categoría los grandes «porreos» situados al norte de la fábrica de El Gaiteru, la ensenada de Sebrayu y la ensenada de La Encienona.

Zonas de uso general

Son zonas en las que, debido a su menor valor ecológico o a su situación o interés, las únicas restricciones para el desarrollo de actividades o actuaciones son las establecidas con carácter general para la totalidad de la Reserva. Muchas de estas zonas tienen una clara vocación de uso y disfrute público.

Se catalogan así todos los terrenos restantes no incluidos en ninguna de las otras categorías.

Además de las actividades autorizadas en las categorías anteriores se contempla la posibilidad de desarrollar otros usos:

  • Actividades agrícolas y ganaderas tradicionales y construcciones auxiliares.
  • Implantación de cultivos de manzanos.
  • Mantenimiento y mejora de determinadas plantaciones de eucaliptos.
  • Sustitución de plantaciones de eucalipto.
  • Creación y mejora de infraestructuras en áreas de recreo.
  • Otros usos autorizados por el Plan.

Zonas a recuperar

Son zonas puntuales que han sufrido algún tipo de alteración o variación de sus características iniciales que ha afectado a su valor ambiental y en las que se prevé la realización de actuaciones tendentes a su recuperación o restauración:

  • Porréu de Claro.
  • Dunas orientales de Rodiles.
  • Porréu de la Marisma o de Misiegu.
  • Dunas de Misiegu.
  • Canteras: son tres, localizadas en la margen derecha de la Ría y sin actividad extractiva; la primera es una antigua explotación de caliza denominada La Eiría, situada próxima a la línea de costa entre La Enciena y el Picaleru; las otras dos están situadas en las inmediaciones del Puente de Seloriu o de la Encienona en el paraje conocido por el Prementorio.
  • Eucaliptales: ocho plantaciones situadas en distintas zonas de la margen derecha de la ría. Se propone su eliminación progresiva. Cuando se presenten especies autóctonas, deberán ser respetadas y, en cualquier caso, se procederá a la plantación de especies forestales propias de la zona, preferentemente carbayos (Quercus robur), castaños (Castanea sativa), fresnos (Fraxinus excelsior), laureles (Laurus nobilis) o aladiernos (Rhamnus alaternus), o a su transformación en cultivos de manzanos o superficies de aprovechamiento ganadero.

Zona Periférica de Protección de la Ría

La Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa condiciona la existencia de unas condiciones especiales en las zonas periféricas exteriores a ella que contribuyen a la consecución de los objetivos de la misma. La intervención de la Administración en estas zonas será siempre de tipo positivo, favoreciendo el desarrollo de determinadas actuaciones o actividades mediante la disposición de ayudas técnicas y/o económicas. En consecuencia, se establece una Zona Periférica de Protección alrededor de la Reserva, en la que se aplicarán las medidas de apoyo a las actuaciones que mejoren los valores paisajísticos y naturales del entorno de la Reserva. En este sentido, tendrán especial importancia las medidas de fomento de las explotaciones forestales de especies autóctonas y las de sustitución de las plantaciones forestales de especies introducidas. Este área, junto con la propia Reserva, tendrá la consideración de Zona de Influencia Socieconómica a efectos del establecimiento de los correspondientes mecanismos de compensaciones económicas y de otra índole con la finalidad de atenuar la incidencia que las limitaciones de usos y aprovechamientos reflejadas en el presente Plan puedan tener sobre los habitantes del entorno de la Ría de Villaviciosa.

Por motivos prácticos, los límites de la Zona Periférica de Protección de la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa coinciden con los límites del ámbito del Plan Especial de Protección Paisajística y Saneamiento de la Ría de Villaviciosa. El criterio general de definición del citado ámbito es la inclusión de la cuenca visual de la ría de Villaviciosa hasta llegar por el borde sur al límite del suelo urbano de Villaviciosa, aunque el límite así establecido se ha visto modificado por las siguientes circunstancias:

  • —En algunos puntos de la ribera oriental se ha utilizado como límite el borde de la traza propuesta para la variante N-632.
  • —En algunos puntos en los que existen elementos arqueológicos a proteger o inmuebles inventariados se ha modificado el límite para incluirlos.
  • —En el borde suroeste se han incluido unos terrenos de reserva para la traza de la variante de la N-632.
  • —En el borde oeste se incluyen áreas que no forman parte de la cuenca visual de la ría para dotar de una adecuada zona de protección a la zona y para facilitar la creación de un parque lineal sobre la ría vinculado con suelo de baja y media edificabilidad de tratamiento especial.
  • —En el borde noroeste el límite es definido por el del área tratada por el Plan Especial de Tazones.

Bases para la ordenación de actividades

En el Boletín Oficial del Principado de Asturias, de fecha 4 de noviembre de 1998, se recogen las bases para la ordenación de las actividades agrícolas y ganaderas, forestales, cinegéticas y pesqueras, turísticas y recreativas, industriales y extractivas, urbanísticas y la instalación de infraestructuras en la Ría, contempladas en su Plan Rector de Uso y Gestión (pp. 12639-12643).

Mecanismos para el cumplimiento de los objetivos propuestos

Bases para garantizar el cumplimiento de la finalidad de conservación

Restauración de la vegetación autóctona. Se promoverá la restauración de la vegetación autóctona y la eliminación de las especies foráneas. Se eliminarán las plantaciones de eucaliptos incluidas en el ámbito de la Reserva y catalogadas como Suelo de Transformación 1 y 2 (T1 y T2) en el Plan Especial de Protección Paisajística y Saneamiento de la Ría de Villaviciosa, que han sido consideradas como Zonas a Recuperar en la zonificación del presente Plan Rector. Cuando existan especies autóctonas, deberán ser respetadas y, en cualquier caso, se procederá a la plantación de especies forestales propias de la zona, preferentemente carbayos (Quercus robur), castaños (Castanea sativa), fresnos (Fraxinus excelsior), laureles (Laurus nobilis) o aladiernos (Rhamnus alaternus), o a su transformación en cultivos de manzanos o superficies de aprovechamiento ganadero.

Asimismo, se promoverá mediante diversos mecanismos de ayuda técnica y económica la sustitución de las plantaciones forestales de eucaliptos existentes en la Reserva y en la Zona Periférica de Protección, por plantaciones de especies forestales autóctonas o por cultivos de manzanos.

—Restauración de las dunas. Se realizarán estudios previos tendentes a establecer los mecanismos para la recuperación de los complejos dunares de las playas de Rodiles y Misiegu, en los que en la actualidad tan sólo se aprecian fragmentos mal estructurados de las dunas secundarias así como elementos florísticos aislados del resto de las comunidades.

Se promoverán actuaciones para la conservación de las especies dunares presentes, como Ammophila arenaria, Lagurus ovatus, Carex arenaria, Aetheorhiza bulbosa, Helichrysum stoechas, Cakile maritima, Calystegia soldanella, Rumex bucephalophorus y especialmente, por encontrarse en grave peligro de extinción en la zona, Eryngium maritimum, Euphorbia paralias y Honkenia peploides.

En todo caso, las labores de restauración de los complejos dunares de Rodiles y Misiegu y las actuaciones de conservación de las principales especies dunares se deberán realizar en el ámbito de un programa de gestión y conservación de las comunidades dunares de toda la región.

—Restauración de explotaciones extractivas. Se procederá a la restauración de la explotación abandonada situada entre El Picaleru y La Enciena, mediante labores de relleno de huecos, modelado y revegetación. Posteriormente se procederá a la plantación de especies forestales propias de la zona, preferentemente carbayos (Quercus robur), castaños (Castanea sativa), fresnos (Fraxinus excelsior), laureles (Laurus nobilis) o aladiernos (Rhamnus alaternus).

—Recuperación de bancos naturales de moluscos. Se realizarán los estudios y trabajos necesarios para la recuperación de bancos naturales de moluscos de interés comercial, con especial atención a la almeja fina (Ruditapes decussatus), el berberecho (Cerastoderma edule) y la ostra plana (Ostrea edulis). Los proyectos de recuperación se realizarán de forma coordinada entre los Servicios competentes de la Consejería de Agricultura [ahora de Medio Ambiente] y conllevarán la declaración de Zonas Vedadas para el marisqueo, hasta que el desarrollo de los moluscos aconseje el comienzo de su explotación, que se efectuará según los planes técnicos de aprovechamiento que se dictaminen.

—Labores de vigilancia. Se revisará, en función de las necesidades existentes y las disponibilidades de personal, la dotación actual del servicio de guardería de la Reserva. Además se realizarán labores de mejora de la cualificación de la guardería mediante el establecimiento de cursillos específicos y otras actividades de formación. Se establecerán medidas de coordinación entre los servicios de vigilancia de la Consejería de Agricultura [ahora de Medio Ambiente] y del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil.

—Difusión de las normas del Plan Rector de Uso y Gestión. Para el cumplimiento de los objetivos de conservación del Plan resulta necesario el conocimiento del mismo entre los habitantes del ámbito de aplicación y los usuarios y visitantes de la ría, por lo que se promoverá la difusión de este documento y en general de las normas de funcionamiento de la Reserva mediante la publicación de folletos y la realización de actos de presentación.

Bases para garantizar el cumplimiento de la finalidad de investigación

Desarrollo de investigación propia. A instancias de la Consejería de Agricultura [ahora de Medio Ambiente], del Conservador de la Reserva o de cualquier otro órgano de la Administración regional con competencias para ello, se emprenderán programas de investigación de interés fundamentalmente aplicado, con especial atención a los siguientes temas:

a) Catálogo de las especies de fauna y flora existentes en el ámbito de la Reserva, estudio de su estado actual de conservación y su problemática y establecimiento de recomendaciones de actuación.

b) Catálogo de los recursos geológicos y los puntos de especial interés geológico, estudio de su estado actual de conservación y su problemática y establecimiento de recomendaciones de actuación.

c) Censos periódicos de las aves acuáticas y seguimiento de los pasos migratorios y la invernada.

d) Estudio de los recursos disponibles para las aves acuáticas, con especial interés a la relación entre la densidad de especies bentónicas y las aves acuáticas que se alimentan de ellas, análisis de la incidencia de las actividades de marisqueo, pesca y recogida de cebo sobre el ecosistema estuarino.

e) Estudio sobre las aves nidificantes de la Reserva sobre la viabilidad de realizar actuaciones que fomenten la reproducción de especies amenazadas.

f) Estudios previos sobre el estado patológico de los bancos naturales de moluscos y sobre las posibilidades de establecimiento de un programa de recuperación de los mismos.

g) Estudios de la dinámica estuarina, la circulación de nutrientes y la evolución de los procesos de sedimentación, previsión de las consecuencias de la eliminación de algunos diques de retención de porreos y establecimiento de medidas para el desarrollo del programa de recuperación de zonas de porreos.

h) Incidencia de las actividades tradicionales y, particularmente, del turismo sobre los recursos naturales y los procesos ecológicos de la ría.

i) Estudios sobre la situación socieconómica de la zona y la viabilidad del establecimiento de medidas de fomento y desarrollo económico para los habitantes del entorno de la Reserva.

j) Estudios sobre los restos y construcciones tradicionales existentes en el entorno de la Reserva; molinos de mareas y de agua, atracaderos y puertos, calieros, ferrerías, etc.

—Inventario de recursos naturales. Con base en las líneas de investigación detalladas en el apartado anterior, se realizará un inventario de los recursos naturales existentes en el ámbito de la Reserva, que incluya una valoración de la situación de conservación de los mismos. El inventario tendrá una base informática apoyada en un Sistema de Información Geográfica (SIG), que permita el almacenamiento de información georreferenciada especialmente así como su actualización periódica y su análisis gráfico. Los recursos naturales a los que se hará especial referencia en el inventario serán los siguientes:

a) Las especies incluidas en el Libro Rojo de los Vertebrados de España y en el Libro Rojo de la Flora Ibérica.

b Las especies incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias y en futuros catálogos regionales de flora y fauna invertebrada.

c) Los tipos de hábitats naturales de interés comunitario incluidos en el anexo I de la Directiva 92/43/CEE, de 21 de mayo, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres.

d) Los recursos geológicos y las áreas geológicas de interés.

e) Las poblaciones de moluscos y otros invertebrados marinos susceptibles de aprovechamiento, así como las zonas en que se hayan realizado labores para la recuperación de los bancos naturales de moluscos.

f) Los terrenos considerados como Zonas a Recuperar en la zonificación del presente Plan.

—Promoción de proyectos de investigación. Se facilitará por parte de la Consejería de Agricultura [ahora de Medio Ambiente] y del Conservador de la Reserva el desarrollo de proyectos de investigación promovidos por la Universidad, organizaciones de diverso tipo, empresas o particulares, con especial atención a los propuestos por asociaciones o colectivos locales. A tal fin, se podrán aportar ayudas económicas, técnicas, humanas o materiales para el desarrollo de los citados programas, cuando su interés lo aconseje.

Bases para garantizar el cumplimiento de la finalidad de interpretación de la naturaleza y educación ambiental

Centro de recepción e interpretación de la naturaleza. Contará con las instalaciones y materiales precisos para informar de los valores y de la normativa aplicable en la Reserva. Se dotará igualmente de los medios necesarios para desarrollar actividades de educación ambiental, entre los que destacará una exposición permanente basada fundamentalmente en material gráfico y paneles interactivos. Se prevé la concesión de una autorización exclusiva para el desarrollo de itinerarios ambientales en piragua u otro tipo de embarcación similar para su desarrollo por parte de la persona o entidad encargada del funcionamiento del Centro de Interpretación.

—Itinerarios y casetas de observación. Se diseñarán varios itinerarios ambientales por el entorno de la ría dirigidos a escolares y otros colectivos y enfocados a la comprensión global del funcionamiento y problemática del ecosistema estuarino y la presencia del hombre sobre el mismo. Los itinerarios se planificarán atendiendo tanto a aspectos educativos e interpretativos como a cuestiones lúdicas, para lo que se contempla el desarrollo de actividades como visitas guiadas, participación en labores tradicionales o recorridos en barca.

Los itinerarios dirigidos a la observación de aves se diseñarán a partir del establecimiento de varios puntos de interés en zonas de buena visibilidad y en las que la presencia de los observadores no perturbe la actividad de descanso o alimentación de las aves. El enlace entre las áreas de interés se realizará por caminos, procurando que queden ocultos desde las zonas ocupadas por las aves mediante pantallas vegetales existentes o plantadas específicamente. En las áreas de interés se instalarán casetas de observación de aves que se dotarán de la correspondiente señalización, así como de carteles explicativos con detalles y dibujos de las aves más frecuentemente observadas.

—Programas de educación ambiental. Se elaborarán programas de educación ambiental basados en el empleo de las infraestructuras disponibles al efecto, básicamente el Centro de Interpretación y los itinerarios con sus correspondientes casetas de observación. Los programas harán referencia a los valores naturales de la ría y a la presencia del hombre mediante el análisis de las actividades tradicionales y su incidencia sobre el medio. Se establecerán convenios con organismos y colectivos locales interesados en el tema para el diseño, ejecución y evaluación de los programas de educación ambiental. Los programas se dirigirán de forma especial a los escolares y otros colectivos presentes en el entorno de la ría de Villaviciosa.

Órganos de gestión

El Plan Rector de Uso y Gestión hace referencia en este apartado a las funciones del director-conservador de la R.N.P. de la Ría de Villaviciosa, ya expresadas, y a promover la participación plural y conjunta de las administraciones Central, Autonómica y Local en las labores de gestión de la Reserva, a través de la creación de un órgano de participación de carácter consultivo, formado por representantes de la Demarcación de Costas, la o las Consejerías pertinentes del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Villaviciosa, que sirva como elemento de coordinación, dinamizador y de apoyo a los fines del espacio protegido y a las relaciones establecidas entre los diferentes entes implicados en la gestión de la Reserva y la dirección de la misma. La composición y funcionamiento de este órgano consultivo serán regulados mediante resolución que ahora corresponde a la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias (Edificio de Servicios Múltiples, c/ General Aranda, 2 - Oviedo. Tfno. 985 10 55 00)

(Fuente: «I Plan Rector de Uso y Gestión de la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa», Boletín Oficial del Principado de Asturias, 4-XI-1998.


Datos:


Dirección postal: Seloriu. 33316 Villaviciosa. Asturias (España)
Dirección digital: 8CMP8WW7+WH
Clasificado: Espacios Naturales › Espacios Naturales Protegidos › Reservas Naturales Parciales


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