La Asturias de hoy

Escrito el 11/10/2020
EuroWeb Media, SL

En los últimos años, Asturias ha ido recuperando, poco a poco, sus señas de identidad, tanto tiempo reprimidas, sintiendo el pulso de la libertad, que permite a los pueblos mantener su personalidad y ofrecer a los forasteros lo mejor de sí mismos.

Aún en muchos rincones de Asturias quedan reductos en los que los viejos modos de vida se hacen contemporáneos.

Los chigres, las boleras, las romerías conservan y renuevan la raíz, con el interés de las nuevas generaciones.

El asturiano se ha visto azotado por multitud de acontecimientos desgarradores: invasiones, revoluciones, represión política, una guerra civil, una dictadura y una transición democrática. Explicarnos el carácter asturiano y los sucesivos cambios en sus costumbres y aspiraciones sin tratar, aunque sea superficialmente, los tumultuosos acontecimientos de los dos últimos siglos, sería imposible.

La transición democrática encontró en Asturias a algunos de sus más firmes artífices, tanto en la primera línea de la vida pública, como en la anónima movilización ciudadana.

Con la libertad llegaría también un declive industrial coincidente con la integración de nuestro país en el concierto de las economías libres. Las minas, las pequeñas explotaciones agrícolas, las industrias metalúrgicas y de construcción naval se han tenido que adaptar, a veces traumáticamente, a los nuevos vientos liberalizadores.

Gracias a esa misma libertad se han retomado algunas fiestas tradicionales, antes proscritas: el "Antroxu" es el carnaval popular de Asturias, la "Boda Vaqueira" que reconstruye cada verano, en la Braña de Aristébano, los usos sociales de una Asturias casi perdida, la fiesta del "Descenso del Sella", una auténtica explosión que funde lo lúdico y lo deportivo dentro de un ambiente de sana asturianía.

Los deportes autóctonos también han experimentado una gran revitalización como muestra de nuestra propia identidad.

Dentro de los procesos de recuperación cultural destaca la puesta en valor de la lengua asturiana a través un proceso de normalización lingüística que unifica, con unas reglas comunes, las hablas de las principales áreas en las que se ha conservado el asturiano.

Pero no sólo se nutre la identidad con la recuperación de todo aquello que hemos sido en el pasado, Asturias también mira al resto del mundo y esta mirada universalista se encarna en lo premios "Príncesa de Asturias" que, desde 1981, otorga la fundación del mismo nombre. Con el paso de los años han ido ganando prestigio hasta convertirse en referencia obligada para los medios de comunicación internacionales, uniendo el nombre de Asturias con el de los más grandes escritores, científicos, deportistas, humanistas y defensores de la concordia entre los pueblos.