Ir a Casino
El Casino, costeado en gran medida por rentistas indianos, se levantó en terrenos del antiguo mercado cubierto de hierro. La fachada principal da a la calle del Castillo y la trasera delimita con la antigua puerta de la cerca medieval y su contemporáneo torreón. «Se trata de un edificio de 1909, excepcional ejemplo edilicio de estilo ecléctico modernista, con predominio de elementos estructurales de signo barroquizante» (Juana M.ª Gil López), cuya autoría corresponde al arquitecto Juan Álvarez Mendoza, por encargo de la sociedad Casino-Teatro de Llanes para convertirse en su sede social. Dicha sociedad acogía a una burguesía local que desde posiciones ideológicas y partidistas encontradas, la conservadora y la liberal, había propiciado la aparición de dos periódicos antagónicos, El Oriente de Asturias y El Pueblo, respectivamente. Era toda una institución en Llanes, con puestas de largo, bailes, cenas, etc., donde se jugaba a las cartas y al billar. Para incorporarse como socio era preciso ser presentado por dos socios del Casino y se admitía si en la votación no había más de tres bolas negras; en 1960, este procedimiento de admisión fue sustituido por el voto favorable de la mayoría. En 1986 se traspasó al Ayuntamiento, aunque los socios conservaron la primera planta.
El edificio, al que se ha abierto expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural, es un bloque levemente rectangular acomodado sobre un espacioso zócalo. En alzado está constituido por un sótano, planta baja, primer piso y dos torres flanqueando la terraza o cuerpo central del volumen. La fachada principal cuenta con una portada de ingreso precedida por una escalinata y provista de tres huecos por piso encerrados en tres arcadas, sobre las cuales hay una rica decoración y, culminando, se halla la cornisa balaustrada con ático abuhardillado. En lo relativo a las calles, llaman la atención una gran ventana en medio punto con frontón curvo, sobre el que se emplaza el balcón del primer piso con voladizo, antepecho con balaústres y terminado en frontón truncado en el centro por un hermoso mascarón femenino; por encima, figura un cornisa a modo de frontón curvo; el remate a todo ello lo ponen dos cuerpos cuadrados, especie de torres esquineras, que son espacios abiertos mediante vanos adintelados tríforos.