Fotos de Oviedo: Rally Príncipe de Asturias 2001
Etiquetas: Motor, Competición Rallyes
| Situación | Oviedo — Oviedo |
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38 Rally Príncipe de Asturias 2001
Monzón nuevo Campeón de España de Rallyes
La trigésimo octava edición del Rallye Príncipe de Asturias arrancaba con una lista de inscritos que pasaba del centenar, un rallye que cambiaba sus anteriores recorridos y que iba a celebrar un tramo espectáculo en las inmediaciones del Nuevo Carlos Tartiere.
La presencia de los tres equipos oficiales (Citroën, Peugeot y Seat) y la posible proclamación de Luis Monzón como campeón de España de rallyes de asfalto levantaron el ánimo a una afición asturiana que, pese al diluvio caído, respondió una vez más.
Como ya venía siendo habitual, Seat ayudaba a Cañellas con otro Córdoba WRC, el de Marc Blázquez, para intentar que el Peugeot 206 WRC de Luis Monzón consiguiera los menos puntos posibles; también se les unía un cuarto WRC, el de Luis Climent, quien participa con un Subaru Imprezza semioficial.
En la F3 no faltaba nadie a la cita. Dani Solá quería su cuarta victoria consecutiva dentro de la categoría; Vallejo, Solís, Ojeda, Fombona y Cabo, entre otros, intentarían impedírselo.
El rallye se dividía en cuatro secciones, con 6 tramos y dos pasadas en cada uno, es decir, un total de 12 tramos cronometrados.
La salida de carretera de Marc Blázquez, en una curva a la que se llegaba muy rápido, hacía neutralizar el segundo tramo, teniendo que ser evacuado en ambulancia con un brazo roto.
Al final de la primera sección se llegaba al reagrupamiento de Villaviciosa y al “refuelling” en el Alto de la Campa, donde también cambiarían de neumáticos, para ir después al tramo espectáculo de Oviedo.
El cuarto tramo era el tramo espectáculo en los alrededores del Nuevo Carlos Tartiere, donde, por problemas de cronometraje, no hubo tiempos; pilotos como Luis Monzón y Sergio Vallejo –este último acabó sufriendo un pequeño toque con una valla— — confirmaron al final del mismo que no sabían que el tramo estaba siendo cronometrado.
Tras el tramo espectáculo había una zona de asistencia alrededor del campo ovetense.
En el segundo bucle seguía siendo Cañellas quien lideraba el rallye, por delante de un Luis Monzón conservador en el inicio del rallye. En la F3, Dani Solá iba primero, seguido de cerca por Manuel Cabo, y en el grupo N, Marcelino Hevia con su Mitsubishi Evo V marcaba los mejores tiempos. Esta sección fue muy dura y con mucha lluvia dejando a pilotos como Javier Azcona o Fombona fuera de la prueba. Pese a la lluvia, la afición asturiana seguía respondiendo y seguía llenando los tramos del Príncipe de Asturias.
En el ecuador de la carrera se empezaban a definir las posiciones: los tres WRC en los primeros puestos, seguidos de Solá, Cabo y Avero y un poco más atrás venía Solís rapidísimo, recuperando mucho tiempo.
Antes de comenzar la tercera sección volverían a repostar al Alto de la Campa, para ir seguidamente al reagrupamiento en las instalaciones de las grúas El Roxu, donde los aficionados tuvieron ocasión de ver de cerca a los pilotos. El tercer bucle del rallye fue el elegido por los hombres de Peugeot para intentar alcanzar a Cañellas; en el TC8, “Salva” perdía la ventaja acumulada y Monzón empezaba a acercarse a tan solo un segundo de diferencia sobre el piloto oficial de Seat.
En el TC9, Monzón le metía a casi medio minuto a Cañellas, que veía como se le estaba empezando a ir el Rallye.
Antes de ir para Oviedo volvían a tener un reagrupamiento, donde cambiarían otra vez los neumáticos, la elección era crucial para no perder tiempo.
El TC10 era otra vez el tramo espectáculo y en esta ocasión sí valieron los tiempos, pudiendo ver todos los asistentes un verdadero tramo espectáculo: Luis Climent con su Subaru Imprezza WRC fue quien despertó a la afición asturiana demostrando un pilotaje perfecto. El Peugeot 206 WRC mostró todo su potencial y empezó a aumentar la diferencia sobre el Seat Córdoba de Salvador Cañellas. Por detrás las cosas también estaban moviditas ya que Roberto Solís venía muy fuerte poniendo en peligro la victoria de Dani Solá en la F3. Después del tramo de Oviedo había otra asistencia y posteriormente sólo quedaban dos tramos por disputar, en los que Luis Monzón logró aumentar más tiempo respecto a sus adversarios y ganar el rallye Príncipe de Asturias, consiguiendo el Campeonato de España de rallyes de asfalto a falta de tres pruebas por disputar. Detrás de Luis Monzón y Cañellas estaba Luis Climent, que hizo un buen papel en este rallye, y tras él, Ricardo Avero, que se quedaba en tierra de nadie, entre los WRC y los F3. Los pilotos asturianos tendrían un desgraciado fin de Rallye; en el penúltimo tramo Roberto Solís sufrió una avería y su coche se le paraba una vez más, cuando iba por delante del actual líder de la F3, Dani Solá, que se encontró al final con una victoria cuando ya no se lo esperaba, una gran alegría para todo su equipo, para Zanini y para el RACC. También en el TC11, Sergio Vallejo y Diego Vallejo con su Fiat Punto Rallye decían adiós cuando una avería les dejaba fuera de competición. En el último tramo, Marcelino Hevia se salía y pegaba con un bordillo perdiendo toda posibilidad de hacerse con la victoria en el grupo N, que había liderado desde el primero tramo. Santiago Concepción con su Mitsubishi Lancer Evo VI se hacía con el triunfo del grupo N por delante de Alberto Hevia, que ganaba la Copa Renault Sport. En cuanto a la Copa Ibiza, Alberto González llegaba el primero, seguido de cerca por Xavier Ezenarro. Y en el desafío Peugeot, Miguel Ángel Zunino se proclamaba campeón, seguido por Amador Vidal y David Nafría. En la Copa Clio Renault Sport, Alberto Hevia conseguía la victoria, por delante de José Piñón y Miguel Martínez-Conde; el gran perjudicado de este trofeo fue Javier Azcona, uno de los pilotos que luchan por esta copa. Alberto Hevia recuperaba unos puntos valiosos a José Piñón, intentando el asturiano ganar por segundo año consecutivo esta Copa Renault Sport y ser el posible conductor de un Renault Clio Sport Kit Car que podría llegar a España para la próxima temporada. Esteban Vallín se alzaba con la victoria en la Copa Fiat Punto en el último tramo, el de La Faya de los Lobos, donde había llegado empatado a tiempo con Eloy Entrecanales. En el trofeo Citroën Saxo, el ganador fue Jorge González, por delante de Pedro Burgo y Luis Carballido.
Al final del Rallye, Luis Monzón, nuevo campeón de España de Rallyes de asfalto, comentó que mantenía la intención de retirarse, a no ser que su patrocinador le pidiera que se quedara un año más; aun así, no correría el Nacional, que posiblemente el próximo año será de F3.
La intensa lluvia marcó la jornada haciendo que la elección de neumáticos fuera decisiva ya que equivocarse suponía decir despedirse definitivamente de este Rallye
Fotos de Oviedo
* Situación en el mapa aproximada