Ir a Queso de Oscos
Ámbito geográfico: En Grandas de Salime se estableció hace ya bastante tiempo una quesería, Lácteos Monteverde, que elabora varios productos, entre los que destaca el queso de Oscos.
Descripción: Esta variedad viene mencionada en los libros medievales del monasterio benedictino de Villanueva de Oscos. Así, siguiendo tales pasos, se recupera un producto tradicional que había desaparecido. La gran aceptación de este queso y su buena comercialización propiciaron un notable incremento de la producción, con lo que los métodos puramente artesanales dejaron paso a un proceso más industrializado que permitirá aumentar la producción y extremar las medidas de higiene.
Es el queso de las tres «ges»: grande, graso y grueso.
Tipo de leche: Vaca.
Método de elaboración: Este queso se elabora con leche de vaca, mezclada con fermentos líquidos. Se cuaja a una temperatura de unos 34º, con el añadido del cuajo industrial, durante unos 40 minutos. Después se corta la cuajada con liras al tamaño de guisante y se lava la pasta con agua caliente para que el grano gane en consistencia.
El desuero se completa en moldes de plástico. Este queso se prensa en maquinaria hidráulica durante una hora, volteándose el queso para proseguir el prensado todavía media hora más. Después se salazona en salmuera durante un día, si bien existe una variedad que no necesita sal. Finalmente, madura 8 días en cámara al uso. El queso en barra se envasa el vacío, mientras que el cilíndrico se parafina en rojo y se envuelve en papel de celofán.
Existe una variedad denominada queso de pasta de Oscos que, manteniendo el mismo método de elaboración e idénticas características, únicamente varía en la forma y peso, pues se comercializa con forma de tetilla o cilíndrico y entre 1 y 1,2 kilos.
MATERIAS PRIMAS: Leche de vaca, cuajo industrial y sal.
Características: TIPO: Blando o semiblando. FORMA: Cilíndrica, barra y tetilla. PESO: 400 gramos el de forma cilíndrica. El de barra es mayor, de 3 kilos. CORTEZA: Fina y amarillenta. PASTA: Consistente y firme, con algún pequeño ojo, mecánico. El aspecto al corte es limpio, sin grietas ni cortaduras. La textura es consistente, con un color claro ligeramente amarillento. AROMA: Suave, preciso, muy elaborado. SABOR: Suave, mantecoso, refinado, se deja degustar con gran facilidad, sin contrastes.
Gastronomía: La calidad de la leche utilizada para elaborar el queso de Oscos permite conseguir que, bien curado y madurado, alcance una gran calidad gastronómica. Además de la compañía del vino, se aconseja combinar este queso con bruts elaborados con uva de las variedades Chardonay y Pinot noir.
Fuente: Sociedad Regional de Turismo del Principado de Asturias.