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Geografía de Valdés

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Situación:Costa occidental de Asturias.

Límites:Al norte, mar Cantábrico; al sur, concejos de Salas y Tineo; al este, los de Cudillero y Salas, y al oeste, los de Navia y Villayón.

Población:15.740 habitantes (datos de enero de 1998).

Extensión:353,52 kilómetros cuadrados.

Capital:Luarca (villa).

Parroquias:15

Alienes, Arcallana/Arcayana, Ayones, Barcia, Cadavedo/Cadavéu, Canero/Caneiru, Carcedo/Carcéu, Castañeo/Castañéu, Luarca/L.luarca, La Montaña/Riunegru, Muñás, Otur, Paredes, Santiago/Santiáu y Trevías.

Partido judicial:Valdés.

Situación

El concejo de Valdés está situado en la costa occidental de Asturias —declarada Paisaje Protegido—, en las coordenadas 43º 32' 58'' de latitud Norte y 6º 31' 57'' de longitud Oeste del meridiano de Greenwich. Limita al Norte con el mar Cantábrico, al Sur con los concejos o municipios de Salas y Tineo, al Este con los de Cudillero y Salas, y al Oeste con los de Navia y Villayón. «Lo delimitan, de E. a O., los siguientes accidentes geográficos: río Cabo —entre Valdés y Cudillero—, arroyo Busmarzo, monte Palancas (720 m), río Llantero —entre Valdés y Cudillero—, monte Cueto (783 m), el Picón (785 m, que se reparten los concejos de Valdés, Cudillero y Salas), pico de Corcinera (901 m), peña Cezures (1.010 m), pico el Chano (741 m), Espina (794 m), pico Agudo (632 m), Estoupo (850 m), Capiella Martín (986 m), peña Rica (822 m), Panondres (842 m, en la confluencia de Valdés, Navia y Villayón) y ríos de Vidural y Barayo —ambos separan Valdés y Navia» (M. Teresa Costales y Mónica García).

Deslindado en virtud de lo establecido en la Real Orden de 30 de agosto de 1889, por una comisión, a la vista del Fuero concedido por el monarca Alfonso X el Sabio, los Apeos de Cepeda de 1713 y todos los documentos, noticias y antecedentes aportados por los vecinos de los pueblos contiguos o cercanos, el término municipal de Valdés, como muy bien afirman M. T. Costales y M. García, es parte integrante, a nivel geográfico, de la Asturias silícea —areniscas, pizarras y cuarcitas, fundamentalmente—; económicamente, de la zona occidental, comarca Eo-Navia, y, etnográficamente, de la comarca vaqueira.

Quinto concejo de Asturias en extensión con 353,5 kilómetros cuadrados, Valdés posee un territorio —de privilegiado emplazamiento— que se distingue por un acusado contraste geomorfológico entre la montaña y la marina o franja costera, comunicadas ambas mediante ríos y arroyos.

Relieve

Su relieve es abrupto, con fuertes pendientes. El ejemplo más característico de esta orografía tan accidentada lo constituyen las Hoces del Esva, catalogadas como Monumento Natural; así se denomina a la garganta excavada por el río homónimo entre las sierras de Villagermonde y Andornoso, que origina un estrecho paso con paredes de hasta 500 metros de altura. El tramo valdesano de dichas hoces abarca la zona comprendida entre la sierra de Silvallana, por el Sur, y la Chanona, en Brieves, por el Norte.

Topográficamente, se aprecian tres unidades geomorfológicas principales: la franja costera o marina, los valles del interior y la zona montañosa. Su amplio frente marítimo, limitado al Este por el río Cabo y al Oeste por el río Barayo, engloba la rasa litoral, con sus acantilados, estuarios, dunas y playas, que componen y convierten en múltiple y diversa esa superficie plana (la rasa), una antigua plataforma de abrasión marina, hoy incorporada al relieve continental por emersión del margen cantábrico y retocada por la erosión.

Impresiona la altura y verticalidad alcanzada por sus acantilados, de bordes con muchos entrantes y salientes como punta de Cuernos, punta Formigosa, punta de Santa Ana, punta de Blanca o de la Atalaya... y, sobre todo, el cabo Busto, una impactante formación cuarcítica de 60 metros de altitud geológicamente atribuida a la Era Primaria (Paleozoico).

Sobresalen, también, los reducidos y estrechos estuarios de los ríos Esva, Negro y Barayo, abiertos en la gran muralla costera; un gran número de playas, cobijadas bajo los imponentes acantilados, así como las dunas costeras —en particular las de Otur y Barayo—, nacidas de la acumulación de arena traída por el viento de playas próximas y, casualmente, del interior algún estuario.

Los valles interiores se disponen con preferencia en dirección norte-sur, tienen escasa anchura y se encuentran encajados, a excepción de algunas espaciosas y ricas vegas asentadas en determinados lugares del curso medio de los ríos.

La zona montañosa, localizada al sur del concejo, acoge alturas no superiores a los 1.010 metros, correspondientes a peña Cezures, su principal hito. De este a oeste, son destacables las sierras de Adrado, Silvallana, Estoupo y Buseco, todas ellas límites naturales con Tineo.

Ríos

La red hidrográfica provoca la fragmentación y multiplicación de espacios naturales. Las corrientes fluviales (ríos y arroyos) constituyen los nexos de unión entre los dos territorios valdesanos: la montaña y la marina. Desde su nacimiento en las sierras prelitorales descienden y desembocan al mar y van creando conexiones, mosaicos de paisaje de gran interés natural y cultural.

El Esva y el Negro son los dos ríos principales que bañan el término municipal de Valdés, cruzándolo de Sur a Norte. Sus dos cuencas fluviales ocupan la mayor parte de la superficie municipal. El Esva penetra en tierras valdesanas por el término de Paredes, procedente del concejo de Tineo, donde nace; cambia su nombre por el de Canero al entrar en la vega homónima, manteniéndolo hasta su desembocadura en la playa de Cueva, tras 29 km de curso dentro de este municipio; su afluente más importante es el Llorín, que se le une por la derecha en la localidad de Brieves.

El río Negro nace en el concejo de Villayón. Después de 29 km de recorrido por Valdés, atraviesa Luarca y desagua en la playa 1ª y 2ª de la villa. Sus principales tributarios son los arroyos Buseco, Pinoso, Vequilina, Leiriella, Fornes o Carlangas y Pequeño.

Clima

Inscrito en el dominio atlántico templado, el suave clima local, influido por las sierras prelitorales y por la presencia del mar, establece algunas diferencias significativas entre las tierras del interior —con tiempo más frío en invierno— y las de la marina —con temperaturas más agradables, pero con vientos frecuentes de componente NO—, diferencias con una media que oscila entre los 2 y los 4º C. La temperatura media estival es de 23 ºC y la invernal de 13 ºC. Entre el mes más cálido y el más frío no suele producirse una amplitud térmica media superior a los 10 ºC.

Las precipitaciones son copiosas durante todo el año, registrándose el máximo pluviométrico en las postrimerías del otoño y principios del invierno, mientras el mínimo lo aporta el mes de julio. La zona montañosa valdesana sobrepasa los 1.000 mm de lluvia; por contra, la costa y el curso bajo de los ríos no superan los 900 mm, distribuidos en más de 150 días al año.

El clima de este territorio puede considerarse, pues, como templado de transición al fresco y con ciertas variaciones entre las tierras del litoral y las del interior.

Vegetación

El árbol más abundante es el pinus pinaster —pino marítimo, resinero o negral—, según el II Inventario Forestal Nacional (1986-1995). Entre los autóctonos —claramente arrinconados— domina el castaño (castanea sativa).

Desde el punto de vista fitogeográfico, estas tierras pueden dividirse en dos grandes unidades. Por un lado, la franja litoral, con especies halófitas y aerohalófitas en los acantilados, vegetación de la clase Ammophiletea en las dunas, halófilas de praderas salinas en las marismas, y ballicos y tréboles en los pastizales de la rasa.

La otra unidad la constituyen los valles y zonas del interior, destacando los matorrales (brezales y tojales), los bosques autóctonos (tres grupos: alisedas; bosque mixto de castaños, abedules y robledales, como los de las hoces del Esva; bosque fresco de fresnos, arces y avellanos) y las repoblaciones de pino y eucalipto.

Un espléndido muestrario de la vegetación de acantilados, playas y dunas, con especies botánicas de muy elevado interés, coexiste en la Reserva Natural Parcial de Barayo.

Fauna

Los bosques autóctonos acogen una llamativa representación de mamíferos salvajes: jabalíes, zorros, lobos, gamos, corzos, etc.

La costa valdesana es escenario de una interesante concentración de aves marinas, como los ostreros, las limícolas (correlimos comunes, andarríos, chorlitejos, chorlitos, avocetas...), el ánade real o azulón, la gaviota argéntea, etc.

En el río Esva tiene su hábitat una importante población de nutrias (Lutra lutra). Con suerte y guardando el silencio preciso, es posible observar algunas de ellas. La nutria, mamífero de la o. carnívoros, fam. mustélidos que habita ríos, arroyos, embalses y aguas costeras, precisa de lugares tranquilos donde buscar refugio y construir madrigueras. Representa el último eslabón en la escala trófica del río. Tal vez estemos ante el más significativo depredador de los ríos ya que su dieta incluye todo tipo de peces. Es una especie estrictamente protegida en todo el territorio nacional. En el Principado de Asturias existe ya un plan de manejo de la especie desde 1993. Aquí vive también el ostrero, ave de tamaño relativamente grande, plumaje blanco y negro, y pico de color rojo anaranjado; está en peligro de extinción, de ahí que haya sido incluida, al igual que la nutria, en el Catálogo Regional de Especies Vertebradas Amenazadas.

El Esva, debido a su carácter meandriforme, ha dado lugar a un ecosistema muy particular, un complejo estuarino, donde pueden observarse algunas aves zancudas, como la garza real.

Una rica y variada fauna de agua dulce está presente en los ríos del concejo: al voraz martín pescador y las citadas nutrias y garzas se suman un gran número de pequeños invertebrados y, gracias a la óptima temperatura de las aguas que propician su óptimo desarrollo, los salmónidos (truchas y salmones) y anguílidos. Las truchas comunes pueblan la mayoría de las principales corrientes, sus afluentes y los riachuelos del litoral. Los salmones desovan en el Esva y sus afluentes Mallene y Llorín. El Esva es un hábitat de excepción de una variada y diversa fauna que tiene su mejor representante en el salmón atlántico (Salmo salar). El salmón se considera una especie indicadora de la calidad de las aguas del río. Los salmones llegan rollizos y plateados a nuestros ríos desde finales del invierno hasta principios del verano. Cada individuo vuelve al río donde nació porque es capaz de recordar el olor del agua que habitó cuando era alevín. La buena conservación de la estructura del río y el mantenimiento de la calidad de sus aguas es fundamental para la migración de los salmones.

Población y poblamiento

El padrón municipal, en su revisión de enero de 1998, asignaba a Valdés la cifra de 15.740 habitantes, 333 menos de los registrados en el de mayo de 1996 (16.073 hab.). A lo largo del siglo XX la evolución demográfica del concejo se puede considerar atípica, con un comportamiento demográfico calificado de estacionario entre los años 1900 (25.682 hab.) y 1960 (25.211 hab.), logrando fijar sus efectivos durante ese periodo en torno a los 25.000 habitantes, y un bajón radical en la década de los sesenta, con la pérdida del 22% de su población, esto es, más de 6.000 hab. respecto de 1960. En los años setenta se produce una leve recuperación que apenas sobrepasa el 15%, pasando el concejo de 19.599 habitantes en 1970 a 19.920 en 1981. Pero en los ochenta vuelve a experimentarse una fuerte disminución; en el año 1991 contaba Valdés con 16.672 habitantes. La década de los noventa confirma esa moderada tendencia a la baja.

La emigración ha sido el factor de mayor repercusión sobre el normal desarrollo de la población durante el siglo XX, hacia Hispanoamérica hasta 1960 y, a partir de entonces, hacia Europa y las áreas industriales de España y Asturias.

Los movimientos migratorios han afectado sobre todo a los elementos jóvenes y en edad de trabajar, con el consiguiente envejecimiento de las estructuras demográficas.

El concejo de Valdés se divide en 15 parroquias o demarcaciones territoriales locales: Alienes, Arcallana/Arcayana, Ayones, Barcia, Cadavedo/Cadavéu, Canero/Caneiru, Carcedo/Carcéu, Castañeo/Castañéu, Luarca/L.luarca, La Montaña/Riunegru, Muñás, Otur, Paredes, Santiago/Santiáu y Trevías, que se reparten un total de 174 entidades de población de diferentes categorías (villa, lugar y aldea). La capital municipal, Luarca, es el núcleo más poblado, con 5.176 habitantes (censo de 1996), aunque en los meses de verano se incrementa muy considerablemente esa cifra. Esta villa y Trevías (622 habitantes) son los principales núcleos urbanos de Valdés y los que organizan funcionalmente este espacio. Cierta importancia tienen también otros pueblos, emplazados unos en la rasa costera, como Barcia, Cadavedo, Busto, Otur o Querúas, caracterizados por un poblamiento disperso —aunque con una ocupación espacial continuada— integrado por viviendas unifamiliares, y localizados otros, caso de Brieves y el ya mencionado Trevías, en el fondo del valle del Esva, de límites bien definidos y compuestos por edificaciones agrupadas de varios pisos.

Economía

La actividad económica predominante continúa siendo la agraria. La agricultura y la ganadería han experimentado sustanciales mejoras como resultado de un notable esfuerzo de modernización que se ha concretado en un buen número de iniciativas: renovación técnica, concentración parcelaria en Otur, Canero y Carcedo, orientación de la cabaña ganadera hacia la producción de leche, incremento de las praderías en perjuicio del monte, etc. La explotación agrícola es propicia en la rasa litoral y las vegas de los valles del interior.

La pesca, por su parte, sigue siendo importante en las rentas de los luarqueses; su incidencia en el empleo municipal es escasa (menos del 4% del total).

En 1992 el sector primario (agricultura, ganadería y pesca) empleaba al 53,30% del conjunto de la población activa valdesana.

El secundario, que en ese mismo año representaba el 11,76% del empleo, tiene poca relevancia. Prevalece la industria alimentaria, caso de Nestlé en Brieves o, en Canero, la Sociedad Agraria de Transformación Valdés SAT, Productos Alimentarios Valle del Ese, factoría en régimen de cooperativa, compuesta por ganaderos asociados, que comercializa leche de vacuno y derivados, siendo adquirida en el año 2000 por Central Lechera Asturiana (CLAS).

El sector terciario es el segundo en importancia; en 1992 generaba el 35% del empleo, «acaparado» casi totalmente por Luarca, sobre todo, y Trevías. Hoy en día el turismo es una fundamental fuente de ingresos; lo sustentan un largo e inmejorable repertorio de reclamos: el paisaje, las playas, la gastronomía, la pesca fluvial y marítima, la caza menor, el patrimonio monumental y etnográfico, etc.

BIBLIOGRAFÍA

ARCE, Luis Mario: Guía de los espacios naturales de Asturias, Ediciones Trea S. L., Gijón, 1997.

COSTALES, María Teresa; DÍAZ, Mónica: Valdés. Colección «Asturias concejo a concejo», Real Instituto de Estudios Asturianos, Oviedo, 1997.

COSTALES, María Teresa: «Valdés», en Asturias a través de sus concejos, Editorial Prensa Asturiana S.A./La Nueva España, Oviedo, 1998.

FERNÁNDEZ PEREIRO, Juan: «El Concejo de Valdés», en Geografía de Asturias, t. III, Editorial Prensa Asturiana S.A., Oviedo, 1992.

SADEI: Nomenclátor de entidades de población de Asturias 1996, Consejería de Economía del Principado de Asturias, Oviedo.

VARIOS AUTORES: «Valdés/Luarca», en Gran Enciclopedia Asturiana, tomos 9, 16 y 2

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