

Antonio Raimundo Ibáñez (Santa Eulalia de Oscos, 1749 - Ribadeo, 1809) es un ejemplo tÃpico del «hombre hecho a sà mismo», pues nació en una familia hidalga con escasos recursos y llegó a convertirse en un poderoso empresario. Al ser su padre escribano (una especie de antiguo notario), debió de recibir su formación en la propia casa familiar, para pasar después a educarse en el cercano monasterio de Vilanova de Oscos.
Posiblemente la debilidad económica de su familia le impidió cursar estudios en la Universidad y motivó su entrada para trabajar en la Casa Guimarán en Ribadeo (población perteneciente a la provincia gallega de Lugo). Al morir el dueño de la casa, Ibáñez fue nombrado administrador de la misma. Comenzó entonces la escalada de negocios que provocará su ascenso económico y social. Comercia con aceite, vino, aguardiente, hierro y lino, llegando incluso a hacerse armador de buques para controlar el transporte de mercancÃas. A partir de 1780 los negocios crecen aun más al conseguir la licencia para comerciar con las Indias.
El aumento de la experiencia y el capital lo llevan a emprender nuevas iniciativas comerciales e industriales con otros empresarios. AsÃ, en 1784 funda la Real CompañÃa MarÃtima para incrementar las importaciones de «lino de Rusia, hierro y acero de Suecia, ollas de Burdeos y bacalao de Terranova», asociándose para ello con el acaudalado mayorista compostelano José de Andrés GarcÃa.
Su carrera culmina con la construcción, entre 1791 y 1806, del complejo industrial de Sargadelos, a pesar de la oposición de la nobleza y el clero. En él instalará primero una herrerÃa y una fábrica de fundición de hierro colado, dotada de un horno alto al carbón vegetal, y más tarde una fábrica de loza de concepción moderna que, apoyada en la excelente calidad de los caolines (arcillas blancas muy puras) de la zona, acabarÃa convirtiéndose en la locerÃa más importante de España durante el siglo XIX. En la actualidad, el Museo de Bellas Artes de Asturias, en Oviedo, conserva una apreciable colección de cerámica de la misma.
Otros proyectos no materializados del marqués fueron la construcción de una vidrierÃa y una fábrica textil. Ibáñez aparece en este tiempo como un incipiente capitalista en competencia con los viejos poderes y deseoso del control de los campesinos. Esta situación provocarÃa una fuerte conflictividad social en sus centros fabriles, que desembocó en 1798 en una gran revuelta. A partir de este suceso comenzará el declive de Ibáñez.
Con el estallido de la Guerra de la Independencia en 1808, Ibáñez formó parte de la Junta de Ribadeo. Ésta, en el acoso del ejército francés a la villa, aceptó las condiciones de los invasores. El pueblo vio en ello un acto de traición y los miembros de la Junta tuvieron que ocultarse. Ibáñez, al que venÃan considerando como un afrancesado, fue interceptado el 2 de febrero de 1809 al huir de Ribadeo y asesinado en oscuras circunstancias.
Todo indica que el marqués fue una vÃctima de la tensión entre lo viejo y lo nuevo. Los poderes tradicionales de la nobleza y el clero hicieron resistencia a la modernidad de sus proyectos y posiblemente hayan sido también los maquinadores de su trágica muerte.
Ibáñez, hombre muy culto y de vasta erudición, es considerado como el introductor del moderno capitalismo industrial en España. Exalta también el valor del hombre como fundamental y lo antepone a todo lo demás. «La población –escribe– es la que constituye la riqueza y la fuerza de los Estados. No puede sostener el progresar sino por medio de la industria, fábricas, comercio y navegación, cuyos ramos son el poderoso agente de la industria, que es la primera, la más esencial e indispensable de las artes.»
Aunque fue y es comúnmente conocido por el marqués de Sargadelos, lo cierto es que tal tÃtulo, que en 1808 estaba tramitándose, no llegó a expedirse con todos los requisitos debido a los cambios polÃticos que trajo el motÃn de Aranjuez y, meses más tarde, la guerra de la Independencia.
Bibl.: JoaquÃn Ocampo (2009): Antonio Raymundo Ibáñez, marqués de Sargadelos: Discursos económico-polÃticos sobre la restauración de los montes y plantÃos en España (1802)
FUENTE: Museo Casa Natal del Marqués de Sargadelos (Ferreirela de Baxo. 33776 Santalla de Oscos — Principado de Asturias) - Gran Enciclopedia Asturiana (tomo 8, Silverio Cañada Edit., Gijón, 1981) - www.VivirAsturias.com.
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