

Es un templo de nave única, testero rectangular y preciosa espadaña de tres arcos. Concentra el mayor interés en la románica portada, con un guardapolvo decorado con bolas, bajo el cual aparecen tres arquivoltas adornadas con dientes de sierra, zigzags y gruesa moldura; en las jambas internas descansa un arco polilobulado —arco formado por más de tres lóbulos (especie de ondas en los bordes); es propio del estilo musulmán, aunque también se halla en construcciones románicas con influencias árabes—. Los capiteles, de los cuales dos están gravemente dañados, reúnen decoración basada en motivos geométricos y vegetales. La puerta de madera exhibe en sus hojas ornato geométrico (tetrapétalas, rombos, etc). Un arco divide en dos la nave, cubierta, al igual que la cabecera, por bóveda de crucería.